Merodio

 

Mi actividad artística comienza en la adolescencia en la escuela de artes y oficios de la calle Palma de Madrid, hoy escuela de arte y diseño. Allí dibujando academias, preparo el examen de ingreso en la escuela de bellas artes.

 
Terminados los estudios de pintura en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid expongo por primera vez en 1972 en Madrid en la galería Macarrón, a la que permaneceré vinculado hasta su clausura.
 
Comencé en la abstracción con cuadros de tendencia constructivista. Había quien decía que tenían un toque surrealista.      
                                  
Preocupado por dominar los recursos relacionados con el realismo, vuelvo a tener una actividad constante en el campo de la figura humana, el paisaje y los interiores. Por estas fechas, finales de los ochenta y principio de los noventa, realizo pinturas de caracter impresionista como una actividad paralela para galerías de Japón. Con ello creo enriquecerme en recursos técnicos.
 
En los años noventa paso a expresarme de forma totalmente figurativa, pero siempre con la geometría como medio técnico de expresión de ningún modo realista. Líneas, planos, color lo mas puro posible buscando la forma de perder tridimensionalidad para trabajar de manera más bidimensional. Así voy evolucionando dentro de estas formas hasta hoy en día en que desprecio todo lo que me imponga límites y gozo de la mayor libertad para expresar mis ideas y sentimientos.
 
Ahora lo que me interesa es relacionar emociones con anécdotas como figura, árbol, jarra etc... y trascenderlas al mundo de la plástica utilizando siempre la geometría como andamiaje de estas estructuras figurativas.
 
Por qué pinto como pinto
 

La pintura figurativa siempre debe trascender la realidad. Una obra plástica ha de tener la máxima claridad de imagen. La suma de muchos pequeños problemas constructivos nos proporciona un todo complejo con apariencia de gran sencillez.

 

Mis elementos constructivos son la línea y el plano en sus diversas formas y tamaños. El color lo más puro posible mezclado por yuxtaposición. Tratar de crear estructuras sólidas en la superficie del lienzo. Todos los elementos de la composición bien definidos y dependientes unos de otros. Grande, mediano, pequeño. Vertical, inclinado, horizontal. Nada balbuceante. Claro, oscuro, media tinta. Huir de la manera es no ser esclavo del estilo propio para así poder romper con uno mismo, ir mas allá. Nutrirse de la propia vida. Los lugares, la gente, lo visto, lo soñado, lo sufrido, lo disfrutado, etc... todo esto es la anécdota que se ha de trascender a la plasticidad. La anécdota y su apariencia en puridad no constituye nada plástico como dice el escritor Manuel Lacarta en sus palabras hacia mi persona.

 

 

 

 

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